Tu plan para el Éxito Profesional

Si trabajas en una empresa, tienes una pyme o eres autónomo/a seguro que en el día a día te encuentras con alguno de estos problemas:

  • Dificultades de comunicación:
      • Tuyas para hablar en público o con clientes.
      • Entre miembros de un mismo equipo.
      • Entre diferentes departamentos.
  • Conflictos con compañeros de trabajo y clientes.
  • Mala gestión de tiempo y recursos.
  • Estrés y desmotivación.
  • Burn out.

Sabes que son cuestiones que podrían resolverse, pero…

No hay tiempo suficiente,
o
no todo el mundo pone de su parte,
o
es simplemente cómo funcionan las cosas…

Y, a la vez, también sabes que si todos esos problemas se solucionaran el ambiente de trabajo sería más eficaz y agradable…

¡Incluso mucho más productivo!

Porque cada profesional trabajaría más a gusto y podría rendir al máximo de su capacidad, ¿por qué nos cuesta conseguirlo?

La falacia de la costumbre eficaz

Cualquier persona o grupo de personas, cuando llevamos un tiempo desarrollando una actividad generamos unos hábitos que nos permiten seguir realizándola casi sin pensar.

Esta automatización de tareas es muy útil porque nos permite hacerlas más rápido al no pensar cada uno de los pasos que tenemos que dar.

El problema surge cuando acabamos tan apegados a nuestro hábito que por la costumbre preferimos:

Una mala gestión que funciona más o menos,

en lugar de

volver a aprender un modo mas eficaz.

¿Por qué? Porque aprender una nueva manera de gestionar nuestro trabajo:

  • Requiere tiempo y esfuerzo.
  • Nos vuelve más lentos e ineficaces al principio.
  • Y, por tanto, aumenta la carga de trabajo.

Entonces tienes que hacerte la siguiente pregunta:

¿Quiero que mi empresa crezca?

Porque si sigues haciendo lo mismo de siempre, lo más probable es que los resultados sigan siendo los mismos de siempre.

Aprender a pensar a largo plazo

¡Por supuesto que quieres que tu empresa mejore sus beneficios!

¿Quién diría que no quiere mejorar?

La pregunta entonces es:

¿Estás dispuesto a invertir para el crecimiento?

Porque es cierto que, a corto plazo:

  • Tu manera de trabajar funciona, tiene sus resultados.
  • Formarte (o formar a tu equipo) es un gasto en tiempo y dinero.
  • Hay un período de transición que ralentizará e incluso entorpecerá el trabajo.

Lo que también es cierto es que se trata sólo de algo temporal y, a largo plazo, la nueva gestión te permitirá:

  • Un mejor aprovechamiento de tus recursos.
  • Trabajar más rápido.
  • Esto significa la posibilidad de aceptar más clientes.
  • Mejorar tu satisfacción (y la de tu equipo).
  • Conclusión: Más beneficios (económicos y humanos).

Un pequeño test

Te invito a hacer un sencillo ejercicio para volver más concreta toda esta información. Toma un folio y anota lo siguiente:

    1. Enumera los problemas que tiene actualmente tu empresa y dependen de ti o tu gestión. Tal vez sea algo tan poco tangible como tu motivación, tal vez algo más concreto como tus discusiones con un compañero o un cliente.
    2. Ahora haz una segunda lista enumerando cómo te gustaría que se solucionara cada problema, es decir, ¿cuál sería la manera correcta en la que debería funcionar? Si seguimos los ejemplos que pusimos en el punto anterior, escribiríamos: con el ejemplo anterior escribiríamos:
            1. Trabajar con plena motivación y dedicación cada día.
            2. Intercambiar opiniones profesionales en un ambiente agradable.
            3. Articular una buena charla de venta.
      1. Por último, escribe una tercera lista con las habilidades que te ayudarían a conseguir cada uno de los objetivos que has puesto en la segunda lista. Por ejemplo
              1. Lidiar con el estrés de forma eficaz.
              2. Buenas habilidades de comunicación y gestión de conflictos.
              3. Un discurso de venta hipnótico e irresistible.

          Por favor, tómate tu tiempo para completar las tres listas antes de seguir leyendo.

          ¿Cómo te sientes al identificar cada problema y una posible solución?

          Por supuesto la gestión de conflictos es a veces mucho más complicada y requiere un plan estratégico más global, pero…

          ¿No sienta bien empezar a pensar que hay una solución para esos problemas que han estado lastrando tus capacidades y tu trabajo?

          Un ejemplo de coaching
          para empresas y profesionales

          Marta tiene hoy una creciente empresa dedicada a la formación, está incluso empezando a expandir su negocio a otros países.

          Cuando me contactó estaba a punto de cerrar. Por aquel entonces tenía una pequeña empresa que gestionaba clases de idiomas a particulares y también enviaba profesores a otras empresas para formar a sus trabajadores y directivos.

          Aunque tenían un montón de profesores en plantilla, prácticamente gestionaba ella sola toda la empresa y estaba completamente desbordada. Había tres trabajadores más que se encargaban respectivamente de: marketing y publicidad, relación con el cliente y secretaría para atención al público.

          En las primeras sesiones conseguimos delimitar algo tan básico como imprescindible:

                  • un organigrama con las funciones de cada trabajador en su empresa.
                  • una lista clara de clientes (tanto empresas como particulares).
                  • un recuento de todos sus recursos como empresa.

          Una vez hecho esto, su empresa estaba lista para diseñar un plan de crecimiento que aprovechase todos sus recursos y habilidades.

          Pero para implementar este plan había que lidiar primero con algo mucho más importante: el estrés y la desmotivación que tenía Marta, a punto de cerrar una empresa con un gran potencial.

          Con las técnicas de hipnosis conversacional conseguimos que empezase por fin a respirar y ver el final del túnel. Cada día se sentía más relajada y motivada para impulsar su empresa al próximo nivel. ¡Y esto fue sólo el principio!

          *

          Por supuesto, Marta es un seudónimo y me dio su permiso para publicar aquí esta parte de su historia y esta parte del email que me escribió el otro día:

          ¡Juan no te lo vas a creer! ¡Vamos a abrir una sucursal en Estados Unidos!

          (…) Jamás pensé que iba a llegar tan lejos, de hecho, como sabes cuando empezamos no tenía ganas de seguir y estaba a punto de cerrar la empresa. ¿Te imaginas que me hubiera perdido todo esto?

          (…) Me aportaste la claridad personal que necesitaba para mirar mi empresa objetivamente y organizar todos los recursos, ¡que eran un montón! (…) ¡Abrimos en USA, ¿te lo puedes creer?

          Gracias, gracias, gracias. Y por supuesto te mantendré informado de cómo va todo.

          Un abrazo enorme,

          Marta.

          ¡Tú también puedes conseguirlo!

          Porque gracias a las técnicas de hipnosis conversacional y coaching puedes:

                  • Gestionar eficazmente tus recursos técnicos y humanos.
                  • Mejorar tus habilidades de comunicación.
                  • Aprender técnicas de hipnosis para tu discurso de ventas y marketing.
                  • Mantener una buena sinergia dentro de tus equipos.
                  • Hablar sin miedo frente a grandes audiencias y clientes.
                  • Trabajar sin estrés y con plena motivación.

          Son sólo algunos ejemplos, por supuesto cada empresa y profesional requieren un plan específico adaptado a sus necesidades y por eso puedes reservar una consulta online conmigo, completamente gratuita, en ella te ayudaré a trazar un plan estratégico para implementar las soluciones que necesitas.

          ¡De acuerdo! ¿Cómo lo solicito?

          Es tan fácil como pinchar en el siguiente botón para escoger una fecha disponible y rellenar tus datos de contacto:

        1. El programa para comunicarnos puede ser tanto Skype, llamada de Facebook o si lo prefieres, a través de tu cuenta de Gmail o Google+ podemos usar Google Hangouts.