El sombrero loco de Alicia en el País de las Maravillas frente a una persona tranquila regando una planta en su cabeza. Ambos bajo el texto "errores sobre tu salud mental"
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5 Errores sobre tu Salud Mental que impiden tu bienestar

Salud mental es cómo vives tu día a día, tus limitaciones, tus miedos, tus aspiraciones, lo que te sientes capaz de hacer,cómo te relacionas con los demás, tu satisfacción con tu vida. Por eso es tan importante desmontar todos los mitos y creencias erróneas sobre salud mental que pueden obstaculizar tu comprensión y, de ser necesario, la búsqueda de ayuda profesional. En este artículo, vamos a desmontar algunos de los errores más peligrosos sobre la salud mental y la terapia psicológica, y a reflexionar sobre cómo puedes cuidar mejor tu bienestar emocional.

Persona recibiendo ayuda psicológica

1. «Si me esfuerzo lo suficiente, puedo superar cualquier problema yo solo»

Claro que es cierto que con fuerza de voluntad y dedicación se pueden conseguir muchas cosas: aprobar un examen, conocer gente y hacer amigos, aprender a tocar un instrumento musical, mejorar en cualquier deporte, encontrar trabajo… Incluso a veces el paso del tiempo nos ayuda a superar estados de tristeza, situaciones difíciles de nuestra vida como un despido o la pérdida de un ser querido…

Pero esto no se aplica a todo en la vida: la depresión o la ansiedad, por ejemplo, no son simples «malos momentos» que ya se pasarán solos o con fuerza de voluntad. Y pasa lo mismo con muchos otros problemas de salud mental: problemas emocionales, falta de habilidades sociales a la hora de comunicarnos, fobias difíciles de superar, etc. Y esto es especialmente importante en el caso de trastornos psicológicos como el Trastorno Obsesivo Compulsivo, la depresión persistente, la ansiedad social… Son condiciones complejas que requieren del diagnóstico de profesional, que tiene la formación y las herramientas adecuadas para ayudarte a superarlas.

Seguro que si te caes y tienes una fractura en la pierna no pensarías: «bueno, me lo voy a escayolar yo mismo, es sólo cuestión de ponerle atención y fuerza de voluntad». Pasa exactamente lo mismo con muchos problemas emocionales, relaciones tóxicas, situaciones difíciles que te generan un gran estrés y ansiedad… Necesitas la ayuda de un psicólogo que te ayude a aprender nuevas estrategias, habilidades y soluciones para enfrentarte a esa situación tan difícil.

Porque la terapia psicológica te permite desarrollar habilidades de afrontamiento y estrategias para las dificultades de tu vida y los problemas emocionales que te generan. Un terapeuta te ayuda a identificar patrones de pensamiento negativos, gestionar emociones difíciles y establecer metas realistas… Todo ello con el fin de mejorar tu calidad de vida. Porque mucha gente piensa:

2. «Tengo que estar realmente mal para ir al psicólogo»

Y esto no es cierto en absoluto. Por supuesto que si estás muy mal es un gran momento para acudir a un profesional. Pero no hace falta esperar llegar a eso, es una gran idea ir antes para evitar llegar a ese extremo. De hecho, la gran mayoría de consultas que recibimos los psicólogos son de personas que no terminan de encontrarse bien del todo o que sienten que hay algo en su vida que les gustaría mejorar. Pero sólo algunos de ellos tienen un trastorno mental como tal. La gran mayoría acude al psicólogo simplemente porque quiere sentirse mejor: aunque todo vaya bien, quieren mejorar en algún aspecto. Y precisamente esta anticipación les ayuda a no caer en situaciones o problemas emocionales más graves si no hubieran buscado ayuda a tiempo.

No quiero decir con esto con ante cualquier pequeño inconveniente de la vida sea necesaria la ayuda psicológica. Se trata de una decisión muy personal que cada persona debe valorar por sí misma. Pero sí es cierto que tenemos que romper ese estigma de que:

3. «Ir al psicólogo es para personas débiles o locas»

Porque como te decía, muchísimas personas acuden al psicólogo hoy en día sin tener ningún trastorno. Son pacientes que simplemente quieren mejorar y sentirse mejor.

De hecho, el mito de que acudir a terapia psicológica es sólo para personas trastornadas, es uno de los más dañinos. Porque aleja a muchas personas de la ayuda que les vendría muy bien para que no pasaran los años sufriendo. Y es que muchas veces nos acostumbramos a estar mal y nos cuesta mucho recordar cómo de bien nos sentimos cuando (valga la redundancia) estamos bien. Y que, por tanto, tenemos derecho a disfrutar de nuestra vida.

No debemos olvidar que cuidar nuestra salud mental es tan importante como cuidar de nuestra salud física. Tan importante como comer, hacer ejercicio y descansar es cuidar de nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestra manera de estar en el mundo. Porque todo ello contribuye a nuestro bienestar global.

Así que recuerda siempre que la terapia psicológica no solo es útil para tratar problemas graves: también es una excelente herramienta para el desarrollo personal. Por ejemplo, muchas personas buscan terapia para mejorar sus habilidades sociales, manejar mejor el estrés o mejorar su autoestima.

Imagen onírica de una persona entrando en su mente, de la que salen multitud de pájaros.

4. «Si empiezo terapia, tendré que ir toda la vida»

Este es otro de los mitos que suele «dar pereza» a la hora de empezar una terapia. Y puede que fuera cierto hace muchos años, con algunas escuelas de psicoanálisis antiguas, pero que no se aplica en absoluto a las terapias psicológicas de hoy en día. De hecho, la mayoría de enfoques de psicología cognitivo conductual o terapias de tercera generación como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) son muy estratégicas a la hora de plantear unos objetivos concretos con el paciente y un plan para conseguirlos en la terapia. Esto ayuda a que la terapia no consista en una conversación eterna, poco concreta, donde «irán saliendo traumas de los que hablar» y, por el contrario, la convierte en un procedimiento estratégico, basado en técnicas de probada eficacia para ayudar al paciente a mejorar su sintomatología y su calidad de vida.

Así que la terapia no es un compromiso larguísimo o de por vida. Obviamente cada persona requiere de un enfoque diferente y la duración de cada proceso terapéutico depende de cada caso y de los objetivos que se propongan. Pero sí se puede decir que, de manera general, la mayoría de personas suelen experimentar mejoras significativas en pocas sesiones. Y también es cierto que otras condiciones requieren de un acompañamiento psicológico más prolongado. Pero, en cualquier caso, no es cierto que:

5. «La terapia no sirve, solo es hablar de los problemas»

La terapia psicológica va mucho más allá de hablar y hablar, porque de hecho, esto ya lo hacemos con nuestros seres queridos. Y claro que es fantástico contar con una red de amigos y familiares con los que poder compartir nuestras alegrías y penas. De hecho, la psicología ha demostrado que esto es fundamental en la vida de cada uno de nosotros y que muchos problemas surgen precisamente porque algunas personas acaban aislándose cada vez más.

Pero, aunque hablar de los problemas sea beneficioso, no es lo mismo que la terapia psicológica de un profesional. Los psicólogos están entrenados para identificar patrones de pensamiento y comportamientos que causan el malestar del paciente. Y además, han estudiado las técnicas más efectivas para solucionar esos problemas. Porque durante la terapia psicológica se trabajan estrategias concretas para modificar pensamientos, emociones y conductas disfuncionales, aceptar situaciones muy difíciles y aprender habilidades nuevas. La terapia es un proceso activo en el que el paciente aprende a gestionar sus dificultades de manera efectiva y a mejorar su bienestar general.

Además, a diferencia de los amigos o familiares, un terapeuta te dará una perspectiva objetiva y experta sobre lo que te ocurre. De hecho, con un psicólogo profesional puedes hablar y contar todo lo que te preocupa, sin preocuparte de que te vaya a juzgar, porque su absoluta prioridad es ayudarte a mejorar tu calidad de vida. Mientras que con familiares y amigos a veces la vergüenza, el miedo al juicio o la falta de comprensión puede dificultar que llegues a comunicar todo lo que te está ocurriendo, cómo te sientes y cómo estás actuando en tu día a día.

En terapia, las personas pueden expresarse con total libertad y sin temor a ser juzgadas.

Reflexión Final

Los mitos sobre la salud mental pueden impedirnos tomar decisiones que beneficien nuestro bienestar. Si alguna vez has sentido que tu estado emocional afecta a tu vida diaria, hablar con un profesional puede marcar una gran diferencia. La terapia psicológica no solo ayuda a superar dificultades, sino que también es una herramienta poderosa para el crecimiento personal y el autoconocimiento. Si tienes alguna pregunta o te interesa que sea tu psicólogo, puedes contactar conmigo rellenando el formulario que aparece al final de esta página.

Cuidar de tu salud mental es una inversión en ti mismo. Si sientes que podrías beneficiarte de la ayuda de un profesional, considera dar ese primer paso. La salud mental es tan valiosa como la física, y buscar apoyo no es un signo de debilidad, sino de valentía y compromiso con tu bienestar.

En este vídeo puedes escucharme explicando todo esto de una manera más personal

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